martes, 17 de febrero de 2009
Flores de dragón
Recuerdo haber caído, y haber dejado una máscara. La flor que me había acompañado era ahora una rama seca. No entendí el porqué de su repentina transformación. El pasto sobre el que caí está húmedo. Puede ser de noche, o puede ser de día. El cielo está negro y estrellado, pero la escena la cubre una luz blanca; como si estuviera el sol. Me levanto, y camino. Yo no soy yo. Soy el personaje central, pero no se trata de mí como persona. Podría ser un actor, o el protagonista de una película. Camino en línea recta, en campo abierto. Al fondo hay unas plantas enormes que se mueven. Sus flores son como dragones (tal como se vio en Coraline). Se mecen de un lado a otro, haciendo movimientos ondulatorios desde las raíces. Lo único que se me ocurre pensar es que (como en una película) son gráficas generadas por computador de muy mala calidad. De hecho, se ven absolutamente irreales. Decido seguir caminando, y a medida que me acerco las plantas se convierten en poliedros transparentosos que se funden en el contexto hasta desaparecer. Sigo caminando y veo que criaturas imaginarias aparecen y se funden cada vez que me acerco. recuerdo haber visto un unicornio, un monstruo peludo, y otras cosas. Sólo acierto a preguntar: "¿Qué es esto?". Despierto confundido y parcialmente avergonzado.
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